The river actividad de atención plena y reflexión en un entorno grupal

Ideas para utilizar cartas proyectivas en terapia de grupo

Contexto: Terapia de grupo o terapia familiar

Herramienta: Baraja My Family Gallery

Objetivos: Favorecer las presentaciones iniciales – ayudar a los miembros a conocerse y comenzar a compartir historias de vida durante las primeras sesiones de terapia de grupo.
En etapas posteriores, la misma actividad puede adaptarse para fomentar conversaciones significativas sobre los roles, necesidades, fortalezas o desafíos de los miembros dentro del grupo o en sus relaciones personales.

Uno de los beneficios clave de esta herramienta y método es que cada participante selecciona una carta basada en su experiencia personal. Conectan su imagen con las cartas seleccionadas por otros miembros, reflexionan sobre temas comunes u observan la composición visual del grupo en su conjunto. Este proceso añade profundidad y capas de comprensión a la exploración terapéutica, permitiendo múltiples niveles de observación y procesamiento emocional, al tiempo que fortalece el sentido de conexión, identidad compartida y pertenencia del grupo.

Actividad Sugerida

1. Introducción y selección de cartas

El terapeuta coloca las cartas en el centro de la sala e invita a los miembros del grupo a caminar alrededor y observar en silencio las ilustraciones, cada una representando diferentes relaciones y escenarios de vida. El terapeuta podría decir:

“Mientras observan las cartas en silencio, presten atención a cualquier pensamiento, sentimiento o recuerdo que surja. En un momento, les pediré que elijan una carta que diga algo sobre ustedes en una relación significativa de su vida. Puede ser cualquier cosa que se sientan cómodos compartiendo para ayudar al grupo a conocerlos mejor.”

El terapeuta aclara que no es necesario que la carta represente exactamente a las personas o los eventos que se van a compartir, sino que debe simbolizar un aspecto de cómo el individuo se experimenta a sí mismo dentro de esa relación o recuerdo.

2. Compartir y crear una galería grupal

Una vez que cada miembro ha elegido una carta, se recogen las restantes. El terapeuta invita entonces a cada participante a describir su carta y compartir la historia o reflexión que representa. Tras compartir, colocan su carta en el suelo, conectándola físicamente con una carta elegida por otro miembro del grupo.

A medida que cada persona comparte y coloca su carta, se forma en el centro de la sala una “galería” colaborativa de fotos metafóricas: una representación visual de las historias, conexiones y paisajes emocionales del grupo.

3. Reflexión grupal y diálogo

Con la galería completa, el terapeuta facilita una conversación grupal utilizando preguntas abiertas y reflexivas como:

  • “¿Hay alguna imagen en la galería del grupo que te recuerde a un evento o relación de tu vida que te gustaría compartir?»
  • “¿Tienes alguna pregunta sobre una de las relaciones descritas?”
  • “¿Qué pensamientos o sentimientos surgieron al escuchar a los demás o al ver determinadas cartas?”
  • “¿Hay alguna figura ilustrada en la galería que te genere curiosidad por conocerla mejor?”
  • “¿Cómo te hace sentir ver tu carta —y la relación que representa— junto a las de los demás miembros del grupo?”

4. Cierre de la sesión

Para terminar la sesión, se invita a cada miembro a nombrar algo que puedan “llevarse” de la galería de relaciones: ya sea una imagen, una reflexión o una idea tomada de la historia de otro miembro, que pueda ayudarles con un desafío que estén enfrentando actualmente en una relación real.

Consideraciones profesionales

El terapeuta debe adaptar el uso de las cartas a las necesidades y situación específicas de cada cliente, así como a los objetivos terapéuticos generales.

La baraja My Family Gallery incluye 100 cartas proyectivas y un folleto breve con ideas para incorporarlas en terapia individual, de grupo o familiar.

¿Te ha parecido interesante este enfoque y quieres probarlo?